¿Quién es artmusic.coach?

artmusic.coach es Javier Sánchez Yeste:

  • Máster en Coaching en Institut Superior de Coaching (Barcelona)
  • Posgrado en Arte Sonoro por la Universitat de Barcelona
  • Licenciado en Psicología por la Universitat Oberta de Catalunya
  • Máster en Psicoanálisis en iPsi Formació Psicoanalítica (Barcelona)
  • Máster en Psicoterapia Psicoanalítica en iPsi Formació Psicoanalítica
  • Psicólogo Colegiado 18.659 en el Col·legi Oficial de Psicologia de Catalunya
  • Habilitación como Psicólogo General Sanitario por la Generalitat de Catalunya

20 años de experiencia ayudando a equipos y resolviendo problemas creativamente en el ámbito de la ingeniería del software.

8 años ayudando a personas a través de la psicoterapia.

Hoy, trabajando con músicos y artistas para conseguir sus objetivos.

Mis motivaciones: la curiosidad, aprender y los retos.

De niño me gustaba descubrir cosas y hacer inventos. Entre ellos una fotocopiadora de gelatina, una máquina de cosquillas con un motorcillo de un coche eléctrico de juguete y plumas, otra de producción de hidrógeno por electrólisis. Encontrar aplicaciones creativas de ideas, muy de andar por casa en aquella época, era mi dedicación principal, en contraste con las expectativas futboleras de mi entorno doméstico y escolar.

También me gustaba la música y algo intentaba hacer con ella: convertir un piano de juguete en un sintetizador que debía sonar por unos altavoces (proyecto fallido) o transformar una pequeña guitarra en un violín, añadiéndole un puente curvo y usando un palo como arco (aquel artilugio desapareció rápidamente de casa).

Pronto descubrí los ordenadores y la programación, que me entusiasmó: ¡podía construir cosas en un ordenador! Aquello se convirtió en mi profesión. Con 15 años vendía mi primer programa que iba a ayudar a la pequeña empresa de transportes del padre de un amigo a gestionar las rutas y la flota de camiones. Con mi primera venta compré un teclado sintetizador auténtico, un Kawai K4, con el que comencé a estudiar piano por mi cuenta con un librito de ejercicios que vendían en la misma tienda. Desquiciado por la repetición de escalas arriba y abajo llegué a la conclusión de que lo mío, si acaso, iba a ser la composición por ordenador, no la interpretación. ¡Qué duro resultaba ser músico!

Comencé a trabajar muy pronto como profesor en una academia de informática, luego como programador en una pequeña editorial de libros jurídicos. A partir de ahí, en diferentes empresas y clientes, fui asumiendo mayores funciones y responsabilidades: analista, jefe de proyectos, arquitecto software. Fui pasando de pequeños equipos a dirigir a más de 60 personas. Aprendí mucho sobre cómo lograr resultados en equipos, grandes y pequeños, y sobre cómo mejorar la forma de trabajar en equipo e individualmente. Pasé a ofrecer consultoría metodológica para empresas, en la que el conocimiento sobre tecnología no era más importante que saber cómo construir equipos, definir procesos de trabajo colaborativo y mejorar dinámicas de grupo. Descubrí cómo lo humano, social y emocional en las personas que forman un grupo resulta tan importante, si no más, que las habilidades técnicas de los miembros.

Como mi curiosidad no cejaba, y no sólo quería entender a los ordenadores sino algo más complejo aún, las personas, me empezó a interesar la psicología, la creatividad humana y el psicoanálisis. Tanto que me licencié en psicología, realicé dos másters en psicoanálisis y ejercí cinco años como psicoterapeuta en un programa para personas con bajos recursos económicos en el centro en que me formé. Hasta la fecha sigo ejerciendo en mi consulta privada.

Por ese entonces, coincidiendo con los primeros años de la crisis financiera de 2007/8 y su propagación a la economía real, que afectaba a personas reales, trabajar CON personas se convirtió en más importante para mí que trabajar para empresas.

Y así es como comencé también a formarme en coaching. El psicoanálisis y el coaching parecen mundos opuestos y, de hecho, se desarrollan desde contextos culturales y de uso muy diferentes. El primero parte del trabajo clínico con “pacientes” que consultan (o los llevan) porque “les pasa algo”. El otro parte del trabajo con “coachees” para mejorar el rendimiento de deportistas y más tarde de directivos, que “quieren lograr objetivos”. Popularmente se dice que “la psicoterapia se orienta al pasado mientras que el coaching se orienta al futuro”. Mi visión al respecto es que coaching y psicoterapia se complementan. Muchas personas se pueden beneficiar del coaching, orientándose a objetivos, y la psicoterapia puede ayudar a resolver los eventuales aspectos “enquistados” que no ceden y no dejan progresar.

Tras este periplo aquí estoy, ofreciendo un servicio de coaching orientado a músicos y artistas. Puedes contactarme a través de correo electrónico javier@artmusic.coach y teléfono móvil +34 676 220 228. Si quieres averiguar si un proceso de coaching te resulta de interés, ¡no dudes en escribirme! La primera sesión, que sirve para conocernos y que conozcas (un poco, claro) cómo funciona el proceso, es gratuita.

Por cierto…

¿Por qué mi servicio está orientado a músicos y artistas? Porque prefiero trabajar con personas apasionadas por una actividad artística que aporta al mundo belleza, reflexión o conciencia, que con empresas que sólo busquen ganar más dinero (si tu empresa, además de ganar dinero, busca algo más, ¡hablemos!).