¿En qué consiste el coaching?

El coaching es un proceso creativo, basado en el diálogo y en la relación personal entre el cliente y el coach, orientado a que el cliente logre los objetivos que se propone.

El aspecto clave es que a través del diálogo en el proceso de coaching emergen preguntas para ti mismo cuyas respuestas, en forma de toma de conciencia, desbloquean y promueven el progreso y el cambio. Otro aspecto importante es que desarrollar un proceso de coaching supone comprometerte seriamente con tu objetivo. El proceso te ayudará a mantener el foco en el objetivo.

¿Por qué realizar un proceso de coaching?

Porque la función del proceso es ayudarte a lograr tu objetivo aunque te encuentres en un momento de indefinición, estancamiento o retroceso respecto al mismo.

Cuando más útil resulta es precisamente en esos momentos de inicio o de dificultad porque el proceso puede ayudarte:

a entender los valores y motivaciones que subyacen en tu objetivo, clarificando el objetivo y la situación,

a discernir lo importante de lo secundario,

a descubrir los recursos que tienes y los que necesitas,

a desarrollar los recursos propios,

a diseñar un plan de acción coherente, consistente con la realidad y responsable contigo mismo, con metas firmes pero flexibles;

a mantener el empeño,

a disfrutar del trabajo y del aprendizaje necesario para lograr las metas y,

también, a permitirte lograrlo.

Eso no quiere decir que el coach te pueda ayudar a conseguir cualquier objetivo (sería muy “fácil” plantearse como objetivo “exponer en el MoMA”, “cantar de protagonista en La Scala de Milán” o “hacerse millonario con un bestseller” y dejar la responsabilidad en manos del coach). Quiere decir que el trabajo del coach consiste en que desarrolles lo que sí puedes hacer, que identifiques y explotes recursos y habilidades accesibles que aún no tienes en cuenta, y en ayudarte a construir un camino realista (mejor no estrellarse), convincente (que veas claro que es factible, que lo sientas creíble), atractivo (para decidirte a dedicar el esfuerzo necesario) y eficaz (para obtener resultados y aprendizajes reales).

¿Cómo trabaja el coach?

El coach trabaja, sobre todo, escuchando y observando. Con ello te invita a escucharte también. Luego preguntando. A veces simplemente resumiendo lo que has dicho. En otras ocasiones proponiendo reflexiones en la sesión orientadas a que tomes conciencia de aspectos que pueden resultar relevantes. También te puede proponer ejercicios de una sesión a otra (también los puedes proponer tú). El coach también puede emplear técnicas concretas, como la representación con fichas, la técnica de los 6 sombreros, el lienzo del modelo de negocio personal, etc.

En cualquier caso, el coach hace todo esto con una orientación general del proceso que comienza con la aclaración y definición del objetivo (de sus efectos deseados y de sus implicaciones), la identificación de las limitaciones (el primer paso a superar) y de los recursos (los que tienes y los que es necesario que desarrolles), el diseño del plan de acción y de sus alternativas, su seguimiento, el abordaje flexible de los imprevistos y de los aprendizajes que se derivan y, finalmente, termina con la celebración del logro del objetivo. Este desarrollo temporal es flexible: a medida que se avanza se puede volver atrás. Por ejemplo, al comenzar a cumplirse el objetivo se puede volver atrás para replantearlo con mayor profundidad o, al encontrar una dificultad en la realización, volver atrás para desarrollar los recursos que faltan. El ritmo lo marcas tú (aunque el coach te recordará amablemente los plazos que te has propuesto).

¿Cómo es la formación del coach?

El coaching es una disciplina relativamente nueva cuya formación y ejercicio profesional está regulada por varias asociaciones profesionales nacionales (por ejemplo www.asescoaching.org) e internacionales (por ejemplo www.icf-es.com).

En este sentido las asociaciones profesionales definen cuál es el contenido del currículum que las escuelas de coaching enseñan. A su vez, los estudiantes, una vez realizadas las formaciones y prácticas correspondientes, se certifican pasando unas pruebas, demostrando un nivel de experiencia y comprometiéndose con un código ético frente a las asociaciones profesionales de coaching, que acreditan y respaldan el nivel y la pertenencia del coach a la asociación. Puedes encontrar mi formación aquí.